Seguramente pasaste o estás pasando por esto, algo que es muy común. Es importante saber las consecuencias de ello y qué podemos hacer para mejorar ésta situación.

Muchas veces minimizamos el dormir bien, y es algo clave en nuestras vidas. Los seres humanos necesitamos por lo menos 7 u 8 horas de sueño. Aunque, seguramente, en algún momento no cumplimos con ese mínimo. La pregunta es ¿qué ocurre cuando no dormimos lo suficiente? Te lo contamos a continuación.

  • Posible causa de hipertensión: está comprobado que el sueño ayuda a regular la hormona del estrés, por lo tanto, ayuda a mantener el sistema nervioso saludable. Esto implica que también tenga influencia en la presión arterial; pueden surgir problemas con la misma o también empeorar problemas ya existentes.
  • El sistema inmunitario se ve afectado: nuestro sistema inmunitario  se encuentra trabajando mientras dormimos. Su función en ese momento, es combatir infecciones y reparar células. Cuando esto no pasa, porque no estamos durmiendo adecuadamente, tenemos más tendencia a enfermarnos, ya que el sistema no nos está protegiendo como de costumbre. Además tardaremos más en curarnos.
  • Empeora la salud de la piel: quizá este punto sea el más interesante, ya que tiene que ver un poco con la estética. Lo que ocurre es que el colágeno se descompone, al igual que el ácido hialurónico. Esto se debe a la sobreproducción de cortisol, que es la hormona del estrés, haciendo que la piel pierda brillo y tersura, además de que puede generar psoriasis y acné.
  • Aumento de peso: la falta de sueño, ralentiza el metabolismo. Con lo cual, todo nuestro organismo trabaja lentamente, y perdamos el control sobre nuestro peso. 

Por eso, es fundamental obtener un buen descanso y sin interrupciones, para evitar todo tipo de afecciones a futuro. Por una razón u otra, muchas veces no podemos conciliar el sueño, ya sea porque no estamos cansados del todo, en medio de la noche nos ponemos a pensar en algo, entre otras cosas normales hoy en día. También el contacto con elementos tecnológicos previo a la hora de dormir influyen negativamente.

Consejos para conciliar el sueño

  • Intenta controlar tus inquietudes: muchas veces nos pasa que tenemos muchas preocupaciones y nuestra cabeza va a mil. Eso también es motivo de insomnio, y es uno de los más comunes.
  • Comenzá a incluir actividad física a tu rutina: es importante que sepamos hacerlo en el momento adecuado. Es decir, que no lo hagamos por ejemplo cerca del horario en que nos dormimos, ya que estaremos sobre excitados y nuestra energía estará en un nivel muy alto. Lo que nos provocará insomnio.
  • La importancia de tener siestas cortas: una siesta larga puede llegar a interferir en tu sueño habitual nocturno. Por eso es necesario tomar siestas cortas, no más de 30 minutos. 
  • El entorno también influye: un consejo eficaz es crear un ambiente adecuado para el descanso. Algunos especialistas del feng shui sugieren que nuestra habitación debe estar lo menos “cargada” posible, decorada con colores claros y frescos. A su vez, debemos intentar que no haya televisores o computadoras cerca del área de sueño, porque éstos impiden la relajación del cuerpo y la mente. Tip: cuanto menos objetos tengamos cerca, mejor dormiremos. 
  • La comida, un punto a tener en cuenta: otro consejo es la cantidad de comida y la calidad, también. Muchas veces nos olvidamos de este punto y en la cena nos servimos unos platos inmensos, que a la hora de dormir afectan y mucho. Es primordial evitar las comidas copiosas y también irte a la cama con hambre. Y recordá decirle no a la cafeína y la nicotina, que no son aliados de quienes sufren insomnio.
  • Respetá tus horarios: el acostarte y levantarte a la misma hora todos los días, es de gran ayuda. Si sentís que pasó un rato y aún no podés dormirte, levantate de la cama y hacé alguna actividad tranquila. Por ejemplo leer un libro o escuchá música relajante. Repetí este procedimiento las veces que sea necesario.

Son algunos consejos que pueden llegar a servirte. De lo contrario, lo ideal sería que visites a tu médico  para que te examine y pueda brindarte un mejor tratamiento, según tu caso particular.

Por Paola Burgos.