Es un trastorno mental causado principalmente por exceso de trabajo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo relaciona con los “problemas asociados al empleo y desempleo”. También sostienen que “es un síndrome resultante de un estrés crónico en el trabajo que no fue gestionado con éxito”.

Según los especialistas, sus características fundamentales son: sentimiento de falta de energía o agotamiento, sentimientos negativos respecto al trabajo y eficacia profesional reducida.

Las recomendaciones son equilibrar el tiempo, poder ocuparse del trabajo en el lugar correspondiente y cuando el horario termina seguir con las tareas habituales sin mezclar y tomar el tiempo de vacaciones correspondiente.