La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) felicita a las autoridades nacionales y provinciales que surgieron de los comicios del pasado domingo, y celebra que los argentinos hayamos elegido una vez más a nuestros gobernantes en una jornada democrática. Con una historia marcada por reiteradas interrupciones institucionales, y en el contexto de una región que en las últimas semanas asistió a severas convulsiones sociales y políticas, el haber tenido un acto eleccionario sin sobresaltos es un logro que adquiere especial valor.

La Entidad reiteradamente señaló la delicada situación que atraviesa el sector representado y la economía en general, producto de dificultades estructurales que se arrastran desde hace décadas. En los últimos meses, las turbulencias cambiarias, la aceleración inflacionaria, las elevadas tasas de interés y la retracción del consumo golpearon a las familias y a las empresas, cuestiones que merecen una adecuada e inmediata respuesta desde la política económica. Pero esto en modo alguno debe implicar la desatención de problemas de fondo que pueden resumirse en el denominado “costo argentino” −resultado de una elevada carga tributaria, regulaciones vetustas y falencias logísticas, entre otros elementos−, que constituye un severo obstáculo para el desarrollo de nuestro país.

La CAC reafirma hoy su vocación para trabajar con las autoridades de los distintos niveles de gobierno en la búsqueda y en la implementación de soluciones a los problemas que nos aquejan. Asimismo, concluida la competencia electoral, hace un llamado a todas las fuerzas políticas, como así también a las demás entidades gremiales empresarias, a los sindicatos y a la sociedad civil, para que, poniendo por encima el interés general de nuestro país, sepamos conciliar nuestras naturales diferencias en pos del bien común.  

La Entidad considera que, a través del diálogo, con vigencia plena de la Constitución Nacional, con una genuina vocación federal, y procurando un adecuado equilibrio entre el crecimiento del mercado interno y la integración internacional, los argentinos seremos capaces de avanzar hacia el desarrollo económico y social al que aspiramos. Solo así podremos lograr un país inclusivo, en el que todas las regiones y sectores puedan aprovechar el potencial con el que cuentan, y en el que la educación y el trabajo sean las herramientas del progreso.