La Iglesia emitió un comunicado para expresar su descontento en relación a la aprobación de la adhesión al protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE).

El documento lleva la firma de Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires, Joaquín Sucunza, Gustavo Carrara, Enrique Eguía Seguí, Alejandro Giorgi, Ernesto Giobando, Juan Carlos Ares y José María Baliña.

El escrito dice: «nos lastima y nos duele que en medio de un letal contagio, donde tantos agentes sanitarios y servidores esenciales exponen y arriesgan su vida para salvar la del semejante, los legisladores vean oportuno avanzar en una ley, que ciertamente no es honrar la vida, como nos gusta escuchar y cantar a los porteños. Este protocolo contradice las garantías constitucionales a favor de la vida más desprotegida, la de un ser humano por nacer. La interrupción se convirtió en ley, pero sigue siendo un eufemismo y todos sabemos de qué se trata. No estamos en contra de los derechos de la mujer, sí a favor de la vida como viene, en toda circunstancia, aún en medio de la pandemia, en los barrios más humildes, en los sectores más pudientes, en todos lados de nuestra querida ciudad debe escucharse: Sí a la vida, sí a las dos vidas».

Las autoridades eclesiásticas rechazaron de esa manera la adhesión de la ciudad al protocolo de aborto no punible. Además hicieron mención a que cuando se niega el derecho más elemental, todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo y que sin vida no hay libertad.